Tic...tac, tic...tac. Un hermoso reloj dorado viejo sonando sobre una enorme cómoda repleta de pequeños compartimentos; haciendo su trabajo de forma espléndida: las agujas rompiendo el silencio, confiriendo tiempo en aquel cuarto tan concreto y al mismo tiempo tan oculto entre oscuras dimensiones.
La Reina reposaba envuelta en sábanas de un color oscuro pero intensamente profundo, eran de satén; mientras decenas de almohadones mullidos de blancas plumas estaban distribuidos a lo largo y ancho de la descomunal cama. Respiraba plácidamente boca arriba sonriendo perdida en sus sueños, prácticamente desnuda, solo un fino camisón grisáceo estaba adherido a su perfecto cuerpo. Su terso pelo levemente ondulado, se movía al compás de su aspiración, sosegada.
Su manso y plácido reposo se vio interrumpido por el frío viento del exterior y la cálida luz dorada del sol incidiendo sobre sus ojos del mismo color, una ventana abierta.
Regina incorporándose sobre el colchón, observaba con ceño fruncido el ventanal abierto de par en par. Con un suspiro de escalofriante paciencia, se levantó y caminando con pasos siempre medidos y con ritmo mudo, cerró la cristalera.
La pequeña pero impresionante Princesita se desperezaba como la más felina de las gatas cuando notó por su clavícula una sensación muy conocida para ella: el mimo helado del borde de un puñal. Rió, complacida y entretenida revelando el blanco puro de sus incisivos a la atmósfera de su cuarto. Con una velocidad propia de alguien como ella, terminó sobre su lecho, arrojada por dos fuertes manos de hombre hasta el lugar donde se encontraba, su cama.
Izó la áurea mirada, aún con su sonrisa en las comisuras de los labios, descubriendo a su destacado compañero siempre leal y protegiendo (o agrediendo) sus espaldas.
El hombre, con varios años más que ella, se aproximaba hacia la orilla de la cama de la Reina, con sus ojos anaranjados gozosos y entusiasmados, sobre los que no caía ni un mísero cabello dorado brillante y grisáceo; reflejando los mismos rayos de oro que emitía el sol y posteriormente los ojos de la muchacha.
Mientras su querido amante hablaba de trabajo (que no la interesaba ni lo más mínimo en esos instantes), paseaba y hacía danzar su brillante daga sobre el níveo cuerpo de la Reina. Ella entrecerraba los ojos agradada por el tacto y la tensión de una posible lesión por corte, estudiando al tiempo al hombre: enteramente de negro, elegante, atractivo y refinado a excepción de su escotada camiseta en punta, granate, que mostraba el color nevado y albino de su piel dura, suave, acogedora de su cálido pecho. Cuando la Reina deseo con todas sus fuerzas ver su rostro y sus impresionantes ojos, él bajaba por su costado besándola de forma cariñosa, agradable... Pero la Reina, no complacida, realizó uno de tantos movimientos perfectos: ambos estaban de pie, cerca del borde del colchón, amenazándose mutuamente.
Regina tenía divinamente sostenida una pistola negra, con brillo intenso granate como toque personal de la cual sólo ella conocía su escondite; contra la sien de su querido amigo. Al mismo tiempo y en el segundo exacto, el hombre rubio presionaba la punta de su daga bajo la elegante barbilla de la Reina; ambos cerca, muy cerca, oliéndose, sintiendo sus corazones acelerarse mientras se les dibujaban sonrisas escalofriantemente atractivas... cómplices.
Con la risa de Regina, se mezcló el sonido del metal de una daga contra el mármol del suelo, el olor a pólvora de un disparo que acabó en la pared, causado por un arma de fuego al caer. Ambos cuerpos estaban pegados, ambas bocas estaban conectadas, ambas lenguas estaban jugando... sin cesar; mientras el cuerpo de la Reina reposaba boca arriba en su cama, con su fiel compañero Dorado sobre ella, besándola de la forma más inhumana jamás inimaginable...
Entre los intrincados y enredados besos en su cuello, Regina gemía con levedad mientras sonreía tremendamente divertida, sintiendo el peligro, excitación y locura más cercana y persistente cuando su pierna izquierda fue doblada, su camisón completamente subido y su blanco y suave muslo interior presionado contra la cadera del hombre...
A pesar de tanto poder, de tanta belleza en un cuerpo humano que ni por asomo lo es, a la Reina le falta algo tan esencial como cariño, afecto, amor. Aún con pequeñas lágrimas en sus mejillas, su fiel compañero Dorado la besó con ternura esas gotas de agua pura y salada, levantándose de su cama, acicalándose con un elegante traje enteramente de seda blanca, albina y suave como él. Regina cayó en la cuenta de que el Diablo, aunque se vista de seda, no tiene porque pertenecer exclusivamente a las tinieblas.
La Reina cerró sus bellos ojos al mundo y solo se escuchó silencio.
Aquel precioso reloj dorado de la enorme cómoda dejó de marcar la hora, el tiempo ya no existía en su alcoba.
Las agujas yacían derretidas sobre la cómoda.
sábado, 26 de mayo de 2012
Justicia.
Ahora que el mundo gira en otro sentido, ahora que el sentido mismo ha perdido su sentido, ahora que caminamos en dirección contraria a la rotación normal del planeta y parece ser que tiene más morbo aún que seguir dejándose llevar por la corriente de la normalidad, ahora, es hora de jugar. Jugar, precisamente, a ir a la contrariedad excepcionalmente contigo. Cuando me apetezca susurrar voy a gritar y, cuando me apetezca gritar, voy a susurrar. Las veces que me salga sonreír no pienso llorar, pero tampoco voy a permitir que te salgas con la tuya. Si me nace pedirte la luna, voy a pensar que mejor será regalártela. Y si me nace regalártela, pues tal vez te la pida. El día que me digas que no me entiendes, simplemente lo solucionaré diciéndote que quiero lo contrario a que digo y hago. Tal vez sí, puede ser rencor, ganas de pagarte con la misma moneda. Si me levanto pensando en ti, voy a ponerme a leer un libro par que te marches un ratito. Parece absurdo, pero tiene su punto. Cuando me pida el cuerpo tu voz, no pienso llamarte, y cuando me pida tocarte, tampoco te buscaré. Los sueños contigo serán pesadillas, y las pesadillas con otras, serán sueños. Cuando me apetezca cerrar los ojos y escuchar al corazón, voy a ver una película que me haga pensar con la cabeza, aunque esta vez no hay viceversa, el objetivo es anularte. En vez de saludarte con un "hola", empezaré con el beso del adiós; bueno, esto quizás es lo mejor del reto, ¿no?
Siempre que me preguntes algo voy a contestarte con otra pregunta, de hoy en adelante mis respuestas son confidenciales. Ya ves, voy a hacer justo lo que tú haces, y el día que eso cambie, prometo volver a caminar lógicamente. Un punto de locura y rebeldía no tiene porqué ser malo, a veces, la cordura enloquece y te hace raro. ¿Será que lo normal es la locura, que justo los que están en los loqueros son los cuerdos?
Cuando me nazca un “te quiero” ni siquiera voy a ser cercano, y cuando sea cercano, será porque el “te quiero” está lejos. Puede que quizás algún día te vuelvas loca y no me entiendas, o quizás solo puedas entender que estoy jugando contigo. Y sí, es solo un juego. Cuando me abraces, voy a estar más lejos que cuando estés a dos metros, y cuando estés a dos metros, no voy a decirlo ni lo vas a notar, pero voy a desear abrazarte. Se acabaron las conversaciones sinceras, vamos a mentir un poco los dos. A ver que sale de este absurdo juego, espero que no sea como ser sincero, que solo halle absurdeces como premio.
Las preguntas que nazcan serán afirmaciones, solo las afirmaciones serán preguntas. Un ejemplo, te diré que tú me quieres, y la pregunta será otra, ¿yo te quiero? La verdad es que marea, pero vuelvo a repetir, tiene su punto. El objetivo es que te pierdas como perdido estoy yo. Y no, vuelvo a decirte que no es rencor. Es un poco de justicia, ¿no? Piden igualdad de condiciones en el mundo, en el nuestro, toca implantarlas de hoy en adelante. Otra explicación es despertar necesidad. Sí yo perdido me agarro a ti, a ver a quién te agarras tú ahora. ¡Qué rastrero! Sí…, lo admito. La verdad es que este texto es un poco todo y un poco nada, completamente broma y completamente serio, aunque carezca en absoluto de sobriedad.
Además, pensarás que así vamos a perdernos por completo. Yo a ti ya no puedo perderte, tú a mí tampoco. Digamos que eso de perdernos ya pasó hace tiempo, que perdidos el uno para el otro ya estamos. Pero no te preocupes. Aunque haga todo lo contrario seguiría corriendo lo mismo por mí, aunque diga que no, seguiré sintiendo que sí, y aunque sea para otras lo que para ti, para ti lo que para otras, en el fondo la única serás tú. Bueno…, afirmar esto es peligroso. Quizás mi destino sea otro latir mañana, y quizás ese latir lleve otro nombre. Como los bailes (ahora me sale reír).
Simplemente es este reto, vamos a ser iguales ambos, pero diferentes del resto. Y dentro de la igualdad nuestra, no vamos a ser normales. La normalidad es otra y todos lo sabemos. Pero bueno, esto no es lo importante del asunto. Lo importante es reír, lo importante es dejarse llevar y lo más importante de todo es perderse.
Que el sentido de todo sea volver a encontrarnos con el tiempo.
Descubrir.
Joshua Suárez Pastor.
Siempre que me preguntes algo voy a contestarte con otra pregunta, de hoy en adelante mis respuestas son confidenciales. Ya ves, voy a hacer justo lo que tú haces, y el día que eso cambie, prometo volver a caminar lógicamente. Un punto de locura y rebeldía no tiene porqué ser malo, a veces, la cordura enloquece y te hace raro. ¿Será que lo normal es la locura, que justo los que están en los loqueros son los cuerdos?
Cuando me nazca un “te quiero” ni siquiera voy a ser cercano, y cuando sea cercano, será porque el “te quiero” está lejos. Puede que quizás algún día te vuelvas loca y no me entiendas, o quizás solo puedas entender que estoy jugando contigo. Y sí, es solo un juego. Cuando me abraces, voy a estar más lejos que cuando estés a dos metros, y cuando estés a dos metros, no voy a decirlo ni lo vas a notar, pero voy a desear abrazarte. Se acabaron las conversaciones sinceras, vamos a mentir un poco los dos. A ver que sale de este absurdo juego, espero que no sea como ser sincero, que solo halle absurdeces como premio.
Las preguntas que nazcan serán afirmaciones, solo las afirmaciones serán preguntas. Un ejemplo, te diré que tú me quieres, y la pregunta será otra, ¿yo te quiero? La verdad es que marea, pero vuelvo a repetir, tiene su punto. El objetivo es que te pierdas como perdido estoy yo. Y no, vuelvo a decirte que no es rencor. Es un poco de justicia, ¿no? Piden igualdad de condiciones en el mundo, en el nuestro, toca implantarlas de hoy en adelante. Otra explicación es despertar necesidad. Sí yo perdido me agarro a ti, a ver a quién te agarras tú ahora. ¡Qué rastrero! Sí…, lo admito. La verdad es que este texto es un poco todo y un poco nada, completamente broma y completamente serio, aunque carezca en absoluto de sobriedad.
Además, pensarás que así vamos a perdernos por completo. Yo a ti ya no puedo perderte, tú a mí tampoco. Digamos que eso de perdernos ya pasó hace tiempo, que perdidos el uno para el otro ya estamos. Pero no te preocupes. Aunque haga todo lo contrario seguiría corriendo lo mismo por mí, aunque diga que no, seguiré sintiendo que sí, y aunque sea para otras lo que para ti, para ti lo que para otras, en el fondo la única serás tú. Bueno…, afirmar esto es peligroso. Quizás mi destino sea otro latir mañana, y quizás ese latir lleve otro nombre. Como los bailes (ahora me sale reír).
Simplemente es este reto, vamos a ser iguales ambos, pero diferentes del resto. Y dentro de la igualdad nuestra, no vamos a ser normales. La normalidad es otra y todos lo sabemos. Pero bueno, esto no es lo importante del asunto. Lo importante es reír, lo importante es dejarse llevar y lo más importante de todo es perderse.
Que el sentido de todo sea volver a encontrarnos con el tiempo.
Descubrir.
Joshua Suárez Pastor.
lunes, 21 de mayo de 2012
Augen auf.
¿Sabéis? No sé si os envidio u os odio, ligeramente, queridos humanos míos... Estoy en la duda más existencial que puede haber... (por supuesto dentro de una perfecta obra dramática de la antigua Grecia, con mi máscara.)
La ignorancia es acogedora y si tienes frío simplemente te apegas al compañero de al lado, buscando calor, sexo, amor y toda una vida que tú mismo, no tienes.
La soledad tampoco es nada agradable, también es fría con el gran pequeño detalle de que es más difícil apegarte a alguien, no tienes costumbre... Es, como yo lo denominaba en mis tiempos más inexpertos... una condena: la soledad.
Al mismo tiempo se me antoja en este, todavía corto monólogo, envidiaros por segunda vez. No sentís nada. Nada. ¿No os queda claro ese concepto? ¿Nada? Sí, sí, ni alegría, ni rabia, ni dolor... y mucho menos amor, el sentimiento más noble de todos los mundos sin conocer. Supongo que si estuvierais en mis carnes(menos mal que no... sé que hay mucho... cerdo entre las filas de la Humanidad; vivan los desequilibrados mentales), y memoréis tantas cosas que he sentido... Bueno, me ofrecería para haceros el funeral de forma rápida y suficientemente digna.
No sabéis lo que es sufrir hasta el punto de destruirte por dentro varios días y provocarte tal shock que no puedas ni recordar lo que te hizo sentir así. No sabéis lo que es odiar como para ser tan calculadora y frívola para hacer caer cabezas y vidas sin remordimiento de conciencia alguna y aún así, tener la cabeza bien alta. No sabéis lo que es amar hasta el punto de doler de felicidad, de sentir que el corazón lucha por pararse y al mismo tiempo por seguir latiendo porque no puede con esa cantidad de amor en él y es tan caprichoso que quiere seguir sintiéndolo...
Queridos míos... No os asustéis, simplemente quiero a Personas, a Gente en mis filas para librar la irónicamente difícil batalla de la vida. Quiero a gente con valor, atrevida, cruel, amable, graciosa, divertida... No busco a gente polifacética, no os confundáis. Busco a gente que sepa quién es él, que cuando pregunte "¿quién eres?" la respuesta no sea un nombre y un apellido.
Quiero una respuesta metafórica que sea concisa y clara. ¿Sabéis como denomino yo a eso? Metáforas del Diablo, Satánicas... Son endiabladamente graciosas... En fin, humor egonista.
Espero que la mente de mi Entorno, de toda esa gente que lo compondrá, tenga una imaginación inalcanzable para los demás. ¿Sentirnos superiores? No, no. Es al contrario. Ellos mismos reconocen que lo somos, no hay que convencerse de nada, simplemente serlo. Quiero que vuestra imaginación sea tan poderosa que cualquier cosa que imaginéis para el bien común, seáis capaz de hacerlo realidad si os lo pido.
Mantener los ojos abiertos.
No te muestres todavía, la batalla no ha empezado. Sshh... No alborotes al Mundo, aún duermen placidamente cariño; pronto todo cambiará, y habrán deseado estar en nuestro escaso bando... Triste...
Ojos abiertos. ~ No es por querer, es por deber.
Con todo el dulce desprecio de...
Regina.
La ignorancia es acogedora y si tienes frío simplemente te apegas al compañero de al lado, buscando calor, sexo, amor y toda una vida que tú mismo, no tienes.
La soledad tampoco es nada agradable, también es fría con el gran pequeño detalle de que es más difícil apegarte a alguien, no tienes costumbre... Es, como yo lo denominaba en mis tiempos más inexpertos... una condena: la soledad.
Al mismo tiempo se me antoja en este, todavía corto monólogo, envidiaros por segunda vez. No sentís nada. Nada. ¿No os queda claro ese concepto? ¿Nada? Sí, sí, ni alegría, ni rabia, ni dolor... y mucho menos amor, el sentimiento más noble de todos los mundos sin conocer. Supongo que si estuvierais en mis carnes
No sabéis lo que es sufrir hasta el punto de destruirte por dentro varios días y provocarte tal shock que no puedas ni recordar lo que te hizo sentir así. No sabéis lo que es odiar como para ser tan calculadora y frívola para hacer caer cabezas y vidas sin remordimiento de conciencia alguna y aún así, tener la cabeza bien alta. No sabéis lo que es amar hasta el punto de doler de felicidad, de sentir que el corazón lucha por pararse y al mismo tiempo por seguir latiendo porque no puede con esa cantidad de amor en él y es tan caprichoso que quiere seguir sintiéndolo...
Queridos míos... No os asustéis, simplemente quiero a Personas, a Gente en mis filas para librar la irónicamente difícil batalla de la vida. Quiero a gente con valor, atrevida, cruel, amable, graciosa, divertida... No busco a gente polifacética, no os confundáis. Busco a gente que sepa quién es él, que cuando pregunte "¿quién eres?" la respuesta no sea un nombre y un apellido.
Quiero una respuesta metafórica que sea concisa y clara. ¿Sabéis como denomino yo a eso? Metáforas del Diablo, Satánicas... Son endiabladamente graciosas... En fin, humor egonista.
Espero que la mente de mi Entorno, de toda esa gente que lo compondrá, tenga una imaginación inalcanzable para los demás. ¿Sentirnos superiores? No, no. Es al contrario. Ellos mismos reconocen que lo somos, no hay que convencerse de nada, simplemente serlo. Quiero que vuestra imaginación sea tan poderosa que cualquier cosa que imaginéis para el bien común, seáis capaz de hacerlo realidad si os lo pido.
Mantener los ojos abiertos.
Ojos abiertos. ~ No es por querer, es por deber.
Con todo el dulce desprecio de...
Regina.
domingo, 20 de mayo de 2012
El Topo histórico.
El pequeño Topo saltarín
sueña con su jardín.
Entre miles de franceses
se escondía el Topo leonés.
Durante el Antiguo Régimen
el Topillo escribió el dictamen,
por la gracia de Dios,
el Topo nos sorprendió.
El pequeño Topo saltarín
luchaba del uno al otro confín.
El Topillo con los aliados
ganaba las batallas de dos en dos.
En la Primera Guerra Mundial
llegó a general en el Reich Alemán.
Se coló en la Sociedad de Naciones
por la tierra de Versalles.
El pequeño Topo saltarín
bailaba moviendo su rabín.
Después de los años veinte
la inestabilidad llegó a occidente.
Día tras día
la democracia caía,
en el bando fascista,
él despreciaba a la Alemania lista.
El pequeño Topo saltarín
volvía con retintín.
En la Catedral de León
luce el Topo con pasión,
como ocurrió en Francia
su amor por Topacia.
Cayó en la red
y le colgaron en la pared.
El pequeño Topo saltarín
descansa por fin en su jardín.
[Gracias a Lucía Smile y mi prima Paula por contribuir a esta publicación completamente original. ♥]
sueña con su jardín.
Entre miles de franceses
se escondía el Topo leonés.
Durante el Antiguo Régimen
el Topillo escribió el dictamen,
por la gracia de Dios,
el Topo nos sorprendió.
El pequeño Topo saltarín
luchaba del uno al otro confín.
El Topillo con los aliados
ganaba las batallas de dos en dos.
En la Primera Guerra Mundial
llegó a general en el Reich Alemán.
Se coló en la Sociedad de Naciones
por la tierra de Versalles.
El pequeño Topo saltarín
bailaba moviendo su rabín.
Después de los años veinte
la inestabilidad llegó a occidente.
Día tras día
la democracia caía,
en el bando fascista,
él despreciaba a la Alemania lista.
El pequeño Topo saltarín
volvía con retintín.
En la Catedral de León
luce el Topo con pasión,
como ocurrió en Francia
su amor por Topacia.
Cayó en la red
y le colgaron en la pared.
El pequeño Topo saltarín
descansa por fin en su jardín.
[Gracias a Lucía Smile y mi prima Paula por contribuir a esta publicación completamente original. ♥]
jueves, 17 de mayo de 2012
Baile de mosquetes.
Tacones altos para el desfile de la muerte,
mujer de cabellos tinieblas vendrá a velarte,
el calor de sus ojos hielo no es más arte
que verla, sentirla, soñarla, amarla; tu suerte
es de seguir vivo con ese frío del norte,
con este cruel corazón de picas inerte,
con aquel dolor igual a diamantes de fuerte.
Tacones altos para el desfile de la muerte,
evento de gala, noche de elegante porte,
el célebre desfile está ahí para abrazarte,
funesto compás, marcha fúnebre; anochecerte
será fácil ya que sé que es imposible... amarte.
[A todos aquellos humanos cobardes y con temor
que en ninguna de las vidas habidas se merecerán mi amor; Regina.]
mujer de cabellos tinieblas vendrá a velarte,
el calor de sus ojos hielo no es más arte
que verla, sentirla, soñarla, amarla; tu suerte
es de seguir vivo con ese frío del norte,
con este cruel corazón de picas inerte,
con aquel dolor igual a diamantes de fuerte.
Tacones altos para el desfile de la muerte,
evento de gala, noche de elegante porte,
el célebre desfile está ahí para abrazarte,
funesto compás, marcha fúnebre; anochecerte
será fácil ya que sé que es imposible... amarte.
[A todos aquellos humanos cobardes y con temor
que en ninguna de las vidas habidas se merecerán mi amor; Regina.]
jueves, 10 de mayo de 2012
Distancia conjunta.
Ese sueño le había acompañado a lo largo de muchas noches, pero ahora era de día y estaba despierto, muy despierto. El único fantasma era el fuerte viento del invierno contra su ventana, el único ser humano inerte era la pequeña muñeca de porcelana que Sara le había regalado antes de partir. Observó el techo mal pintado de su piso mientras se preguntaba con el sudor en la frente por el sentido de los sueños. Él siempre había pensado que un sueño, fuera como fuese, era el deseo más profundo de su alma.
Estaba decidido. Eran tan solo las 7 de la mañana pero el sol lucía entre las nubes y tenía claro lo que iba a hacer que cambiaría toda su vida. Subió al desván y se acercó a su pequeño escritorio colmado de papeles, tomó la pluma entre sus dedos y un perfecto rectángulo de papel color crema; deslizó la punta de su instrumento estilográfico por el papel trazando líneas y curvas que formaban las palabras. Minutos después solo se oyó un sonido que quebró todos los demás.
Pum.
Un diminuto corazón en una enorme y bella ciudad dejó de latir, dejando en el polvoroso suelo una nota:
“Sara, sé que te hice aquella promesa de continuar, de olvidarte y de…vivir… pero ya he comprobado que es inútil proponerse estos retos… Voy contigo, mi pequeña, espero que no leas esta nota; tú también habrías roto la promesa de no buscarme...y eso me encantaría. Me tomé el lujo de cerrar con un portazo, ya que no estás en mi cama para despertarte. Estoy muerto para el mundo. Dejo mi vida, voy a la tuya, ya que también es la mía…
Aaron Corvin”
Estaba decidido. Eran tan solo las 7 de la mañana pero el sol lucía entre las nubes y tenía claro lo que iba a hacer que cambiaría toda su vida. Subió al desván y se acercó a su pequeño escritorio colmado de papeles, tomó la pluma entre sus dedos y un perfecto rectángulo de papel color crema; deslizó la punta de su instrumento estilográfico por el papel trazando líneas y curvas que formaban las palabras. Minutos después solo se oyó un sonido que quebró todos los demás.
Pum.
Un diminuto corazón en una enorme y bella ciudad dejó de latir, dejando en el polvoroso suelo una nota:
“Sara, sé que te hice aquella promesa de continuar, de olvidarte y de…vivir… pero ya he comprobado que es inútil proponerse estos retos… Voy contigo, mi pequeña, espero que no leas esta nota; tú también habrías roto la promesa de no buscarme...
Aaron Corvin”
domingo, 29 de abril de 2012
Supermassive black hole.
Mi corazón es un agujero negro.
Las leyes normales del tiempo y del espacio no son aplicables en él.
Contiene tantos sentimientos en un volumen tan pequeño que ni la luz oscura tan poderosa como la Suya, escapa.
El 98% de mi corazón es materia oscura, oscuridad pura, tinieblas: mi poder, nuestro poder.
Con él que yo soy reina de cielos y mares, emperatriz de razas y dragones, Diosa de la más oscura oscuridad; las tinieblas.
No espero que me comprendáis, simplemente, que obedezcáis y sirváis, ya que vosotros, queridos seres humanos, estáis a billones, trillones de años luz del coloso de mi corazón.
Estáis a salvo de no otra cosa que de mi amor, él que no os merecéis ni por asomo.
Aunque llegues, no escaparás, ya sea por amor u odio, por complacerme o por hacerme daño, pero serás parte de mí para continuar, para no caer en el mismo error y ser más perfecta, aún.
No todos lo cruzan, y si lo haces, cambiarás rápido de dimensión y mundo, un universo paralelo donde solo Él es el Señor e impone las reglas.
Can you hear me moan? You set my soul alight.
Las leyes normales del tiempo y del espacio no son aplicables en él.
Contiene tantos sentimientos en un volumen tan pequeño que ni la luz oscura tan poderosa como la Suya, escapa.
El 98% de mi corazón es materia oscura, oscuridad pura, tinieblas: mi poder, nuestro poder.
Con él que yo soy reina de cielos y mares, emperatriz de razas y dragones, Diosa de la más oscura oscuridad; las tinieblas.
No espero que me comprendáis, simplemente, que obedezcáis y sirváis, ya que vosotros, queridos seres humanos, estáis a billones, trillones de años luz del coloso de mi corazón.
Estáis a salvo de no otra cosa que de mi amor, él que no os merecéis ni por asomo.
Aunque llegues, no escaparás, ya sea por amor u odio, por complacerme o por hacerme daño, pero serás parte de mí para continuar, para no caer en el mismo error y ser más perfecta, aún.
No todos lo cruzan, y si lo haces, cambiarás rápido de dimensión y mundo, un universo paralelo donde solo Él es el Señor e impone las reglas.
Can you hear me moan? You set my soul alight.
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