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viernes, 31 de enero de 2014

El placer de la lectura.

Algo difícil de comparar. Sólo tienes que sentarte o tumbarte, ponerte cómodo, relajarte y empezar a leer. Y ahí es cuando unes la historia con sucesos de páginas atrás, cuando te haces preguntas, cuando sonríes como si estuvieras dentro del libro, cuando te emocionas o te sorprendes por un giro no esperado; cuando, simplemente, dejas tu imaginación libre. Diría que es adictivo, te dices que solo leerás un capítulo, pero caen 3 y te acuestas tarde. Recuerdo que mi madre me tenía que confiscar los libros - en vez de suplicar que leyese- porque leía hasta bajo las sábanas hasta el amanecer. Vicio insano...

Estás pequeñas vacaciones tengo una variedad bastante amplia dentro de lo que pueda abarcar. Tengo tres libros. "Breve historia de la astronomía", Tolkien y Cincuenta Sombras. Cada uno, totalmente diferente al otro. Eso es variedad, el resto bobadas (?)

Me dejo libre a imaginar y a meditar con Tolkien y me ilustro con el libro de astronomía - aquí la lectura se une con mi otra pasión.-  ¿Cincuenta sombras? Sinceramente me tomo esa lectura para poder criticar sobre ella. ¿Qué tiene de especial un hombre como el protagonista? Bueno, lo que tiene es obvio, pero yo lo tengo en carne y hueso como una "Anastasia" que soy. ¿Conclusión del resto? Aunque relación D/s sea un arte, el liberalismo y la amplitud de ideas y de mentalidades nos va a matar, va a acabar con nosotros. Las feministas y las mujeres -que no tiene porqué serlo- aborrecen la dominación del hombre y su "poder" (no se como expresarlo) para poder maltratar o pegar o agredir físicamente a la mujer. ¿Y lo fomentamos con Bestseller de 3 libros a través de una historia de amor concebida a partir de un contrato de sumisión sexual? Muchas mujeres maltratadas confunden los puñetazos de su marido con amor, y este libro, si no se tiene mucho - repito- MUCHO cuidado con él, puede llevar a la mentalidad de la mujer a un completo desastre.

  1. Porque no va a encontrar hombres como los que los libros narran. 
  2. Porque el sadomasoquismo, más bien BDSM, no se suele practicar con la seguridad y la confianza debida y que en el libro -hasta donde he llegado- se narra y se exige tener. 
  3. Porque de aquí a poco veremos mujeres cachondas porque sus maridos borrachos las den una paliza, no simples azotes en un contexto sexual.
Por no meterme en los problemas en cuanto a la liberación sexual de la mujer. ¿Orgasmos? Que va, lo que aguante el hombre - sí, estoy generalizando.- ¿Masturbación? Dios, que sacrilegio, la mujer es pura. ¿Libertad de acostarse con quién le de la gana? Es puta, fijo. (perdón por la expresión). Pero no quiero hablar de ello, que me indigno.

Cambiando radicalmente de tema, también se une a la lectura el extraño gusto que estoy cogiendo a la cocina, los fuegos y los ingredientes. Me llena de satisfacción la elaboración de platos nuevos diferentes a los que se llevan haciendo desde siempre en mi casa y saber que tras tanto trabajo y tiempo, obtengo brillantes resultados. 
Oh, es cierto. Tenía una meta, que era aquella tarta arco iris. Nunca volveré a hacerla: menudo trabajo da esa belleza y delicia de tarta. Realmente me quedo bien, no es una queja. ♥

Esta humilde servidora enganchada a la lecura, se retira para leer otro poco más y, autoprometerse, no acostarse nuevamente a las 3 de la mañana cuando se levanta a las 8 y media de la mañana. 

Disfrutar vuestro tiempo; es escaso.

jueves, 23 de enero de 2014

Tiempo para uno mismo.

Hace que no me paso por aquí mucho, mucho tiempo como es debido y lo echaba de menos. Echaba de menos tener algo de tiempo para invertir en mí y me refiero en aquello que me gusta, no en estudiar. No, no, sí me gusta estudiar y es para mí, para mi futuro, pero, si has terminado todos los exámenes que te esperaban en el calendario y puedes variar un poco, mejor que mejor. Sobre todo con todo aprobado. Es un alivio poder respirar ya tranquila.
Sé cuanto he dado que mí en este semestre (que no ha sido mucho, reconozco mi culpa) y comparándolo con mis notas, se corresponde, por lo que no me carcome la conciencia de notas tan bajas (yo que siempre he sido de notables bien altos o sobresalientes). Ahora ya sé el grado de dedicación que se necesita para subir las notas de los futuros exámenes. Ese es mi propósito, a corto plazo.

Olvidándonos de esta semana infernal de madrugar tanto para estudiar, no dormir por estudiar y un montón de tareas infinitas, por fin tengo tiempo. Tiempo en positivo. Desde que entré por la puerta de la Facultad solo me oía “No tengo tiempo”, pero ahora tengo casi un mes de vacaciones. Vivan los descansos.
Me esperan varios concursos literarios a los que concursaré, no se me ocurrirá no pasar la oportunidad pues tengo como 2 documentos de Word sin acabar de escribir y unas 3 hojas con poemas por retocar. Y mi novela paralizada, qué horror. ¿Me he dejado mucho o me lo parece a mí? Leer. Oh, la lectura. Por suerte he podido leer un par de libros que nos encomendó leer un profesor para comentarlos. Si no, no hubiera tocado ninguno con tantas tareas. No, no mandan deberes como si fuese el instituto, pero es muy diferente y a mí, me pilló algo desprevenida. Aún recuerdo que solo una asignatura me llevaba toda la tarde y no me explicaba el porqué, ni me gustaba.
Y la música. Dios mío, por fin mis altavoces vibran  en mi cuarto. Volumen a tope y una lista de reproducción caótica sonando aleatoriamente. Música infernal como suena ahora mismo Rammstein o Apocalyptica. ¿Marilyn Manson? También. Pero también música tan relajada como el piano y el violín. Veamos, ¿Chopin? ¿Mozart? No sé, pero música clásica, música de todos los tipos habidos y por haber. Espera, no. Reggaetón y rap me los ahorro, urg.

Aún mis dos escritorios están llenos de libros y apuntes de Economía o Historia o Teoría desperdigados sin clips que los ordenen, pero en breve serán sustituidos por una caja de pinturas, los dibujos que no acabé este verano, mis borradores para los poemas y la montaña de libros que tengo pendiente y que leeré con mucho gusto. Oh, y las recetas de repostería que me han conquistado y pienso cocinar este mismo fin de semana. Esta es mi meta → (CLIC). Mi prima de 13 años me adorará después de hacer esa tarta.


Allá voy. A saborear lo que era el tiempo libre.