"Sólo sé que nada sé."
La ignorancia es el primer paso para conocer la verdad, pero al igual que defiende su discípulo Platón, no todos pueden conocerla.
¿Por qué?
Hay sujetos que aún teniendo esa ignorancia y mostrarles la verdad, siguen siendo igual de incompetentes. O más. Sí, eso es. Aún sabiendo cual es la verdad la desplazan y la niegan acurrucándose entre las mantas más acogedoras de la ignorancia.
¿No me creéis? Os mostraré la ignorancia que mi persona conoció.
Situaros en el contexto histórico-filosófico. Fue un "elegido" a quien la verdad del mundo de las ideas, eterno e inmortal, se le presentó. Finalmente, aborreció la verdadera Verdad, la belleza, el bien y la virtud del alma. Huyó asustado de no poder ser más el ignorante que siempre quiso ser, negando todo cuanto había visto, probado y vivido.
Su lema era "Los cobardes jamás serán felices."
Y la felicidad, amigos de Aristóteles, es un modo de vida, la verdadera meta del ser humano. ¿Qué hará este pobre hijo de Dios cuando se de cuenta de que no ha conseguido nada de lo que, mil veces, se había propuesto?
Yo tengo otra filosofía y no es por nihilismo o prepotencia como algunos mencionan, es por pura lógica aplastante y racional de nuestro amigo el Ser Humano.
Con el tiempo se aprende a ignorar lo que ya de de por si, es ignorante.
sábado, 6 de octubre de 2012
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1 comentario:
"Pobres necios"
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